La verdadera fuerza que impide que el corazón sea herido es la que le evita crecerse con su grandeza interna. El canto de la voz es melodioso, pero el canto del corazón es la voz pura del cielo.
Khalil Gibran.
Khalil Gibran.
Ningún otro día volverá a ser hoy. Ningún otro marzo será como este. Pero todos los años florecerán las glicinas.
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