miércoles, 15 de marzo de 2017

Te amé sin que yo lo supiera, y busqué tu memoria. 
En las casas vacías entré con linterna a robar tu retrato. 
Pero yo ya sabía cómo era. 
En un mediodía quemante: eras sólo el aroma de los cereales que amo. 
Pablo Neruda.

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  Ningún otro día volverá a ser hoy. Ningún otro marzo será como este. Pero todos los años florecerán las glicinas.